Mi barrio es Medellin todos los días y hoy particularmente es Sarajevo. Pero es Rosario, Argentina.
Mi barrio era de gente tranquila, que salia a la calle en un día como hoy, con este clima con la reposera a pasar el rato, a dejar que las chapas de los techos se enfríen del sol que pega como todos los fines de año en esta parte del universo. Salia toda la cuadra, donde los mas viejos recordaban las anécdotas de los padres que miraban a los mas chicos (nosotros) jugar a la pelota.
'No me vayas a pegar con esa pelota', casi incansablemente durante 20 años le escuche decir a Victoria, mi vecina, a mi y a mis hermanos y a los demás pibes del barrio. Todo era tranquilo, vivir en una cortada acá era hiper tranquilo. Pero algo cambio. Ya nada es lo que era, la cuadra, la plaza de Uriburu, los bondis, nosotros, los negocios, el árbol de enfrente, la gente que se fue, se murió o quedo viva, todos vemos que no es lo mismo.
Mi barrio cambió, como cambia todo (gracias Heraclito!). Pero feo, mal. Todavía me acuerdo cuando era chico y llego el 19/12/2001, donde no paraba de correr gente con algo, donde todo era miedo de que entraran a casas. La marginalidad de un país arrasado y prendido fuego, y siempre corriendo. Pero no corriendo como corrían los campesinos rusos cuando por la táctica de tierra arrasada, prendían fuego todo para no dejarle nada a los nazis, luchando por ser libres, estos corrían por manotear algo, un cachito de nada, de tanta indignación e indiferencia de una clase política que se hundía en su propia mierda. El infierno del ser humano que no se banca mas, la rebeldía y desorden implícitas en todo sentimiento humano de impotencia y de hambre. Me acuerdo también que en ese momento que deja incrédulo a cualquiera que no lo sufra, el recuerdo de mi viejo que vivió lo mismo pero hacia 12 años en el 89, de como habían saqueado a la Sandro, etc etc. Ya contamos dos.
Mi barrio, después del infierno, durante estos años de tasas chinas, "crecimiento" récord, industrialización, regreso del empleo, independencia económica, robustez y país con "buena gente" y "normal", como pintan los maestros de la publicidad y la propaganda de los gobiernos no mejoro nada. Es mas, empeoro. Esta lleno de quioscos de falopa, de soldaditos, de tiros, de bandas, y sobre todo de marginalidad (si mili-tonto tragabuzones, marginalidad, estar excluido de todo, responsabilidad de un sistema político que acerca y aleja según conveniencia, pero nunca excluye de esa condición al humano que la padece)
Mi barrio vive saliendo en la sección policiales de La Capital, mi barrio esta lleno de muerte. y siempre sobre fin de año, de posibles intentos de saqueos.
Hoy a mi barrio lo rodean escuadrones de Infantería de la policía, puertas bloqueadas por volquetes, paredes quemadas, olor a pólvora, ruidos de sirenas y gritos de terror.
Esto es mas que un problema político, es humano. ¿Hasta que punto una persona puede soportar convivir con tanto mal alrededor? ¿Cuanto tiempo tiene que aguantar su no-condición de ciudadano? ¿Cuanto tiene que sufrir para ser considerada su queja constante? ¿Cuanto tiene que ser cómplice del peor crimen que puede sufrir que es la indiferencia hacia su problema?
Mi barrio, pienso mientras escribo esto desde ahí, quedo atrapado en un 19/12/2001 eterno, doloroso y reincidente. Mi barrio, que es llenado de cartelera política cada 2 años, no avanzo ni retrocedió, quedo parado en una nebulosa de 12 años (si, los mismos entre el 89 y el 01) y sin embargo cambio todo. Mi barrio es una contradicción filosófica entre si el devenir es cambiante o estático. Mi barrio es mi barrio y no quiero que sea esa postal de Medellin con Sarajevo. Mi barrio es Rosario, es Argentina. Mi barrio es mio y no de los tiros.
Lastima que nadie piense en él como pienso yo. Va a ser un mes duro, pero esperemos que el tiempo se apiade y pueda avanzar del abismo del 89/01/13.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
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